En este Blog encontrará reflexiones sobre la Palabra de Dios, a partir de los textos del evangelio de la Liturgia Dominical. Además de comentarios sobre la Iglesia y sus testigos. Quiere ser una ayuda en el seguimiento de Jesús en la Iglesia desde el sur del mundo.

lunes, 21 de septiembre de 2009

San Mateo y el Evangelio


Hoy es la fiesta litúrgica de uno de los cuatro evangelistas, que aparecen en el Nuevo Testamento, san Mateo y que es considerado uno de los evangelios sinópticos, junto a Marcos y Lucas, por las similitudes entre ellos, a lo que se le conoce como sinopsis. Con el evangelio de Juan se completan los cuatro evangelistas. Más que hablar del santo, quisiera detenerme en el evangelio que se le atribuye.

El evangelio de Mateo fue escrito entre los años 80 y 90 DC. Este es el evangelio del Sermón de la Montaña, de las ocho bienaventuranzas y el Padre Nuestro (aunque con sus paralelos en Lucas).


La tradición ha atribuido al apóstol Mateo este evangelio, personaje que aparece en el evangelio de hoy (Mt 9,9-13), el publicano, que pertenece al grupo de los Doce.

Sin embargo, según lo que se encuentra en su contenido, el autor del evangelio de Mateo, sería un judeo cristiano, de lengua griega, que conocía el arameo y el hebreo, pero que no fue testigo ocular de los hechos de Jesús. Utilizó para escribir su evangelio a Marcos (más antiguo que el evangelio de Mt), y una colección de dichos de Jesús, conocida como fuente Q (de Quelle, que significa "fuente", en alemán). Fue escrito con toda probabilidad en Antioquía (Siria).

El evangelio de Mateo, ofrece seis largos discursos: Sermón de la Montaña (5,1 ss); discurso de envío ((10,1-4); discurso de las parábolas o del lago (13,1 ss); discurso eclesial (18,1 ss); discurso de lamentación (23,1 ss); y discurso escatológico (24, 1-3). Es por eso el evangelio más largo (28 capítulos).

La figura con la que tradicionalmente se le representa es un hombre con alas. Esto porque a los cuatro autores de los Evangelios (San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan) han sido relacionados simbólicamente con los cuatro seres vivientes del Apocalipsis 4,7:

"El primer Viviente, como un león (Marcos);
el segundo Viviente, como un novillo (Lucas);
el tercer Viviente tiene un rostro como de hombre (Mateo); el cuarto viviente es como un águila en vuelo (Juan)."

1 comentario:

Salvador Pérez Alayón dijo...

Hola Padre, me parece bueno y clarificador su artículo sobre Mateo y su historia, sin embargo, quisiera pararme en la actitud de su respuesta ante la llamada de JESÚS. Y esa prontitud, ese dejarlo todo sin importarle demasiado hasta el punto de seguirle es asombroso y demoledor. No he dejado de preguntarme en este día si yo estoy dispuesto a responder de esa manera. Sé que el SEÑOR no nos llama a todo de la misma forma, pero me pregunto si estoy respondiendo a lo que el SEÑOR espera y quiere de mí. Desde esa perpectiva la figura de Mateo interpela mi vida y me predispone a presentarme ante el SEÑOR lleno de humildad y de ardientes deseos de dar respuesta a los deseos del SEÑOR.
Un fuerte abrazo en XTO.JESÚS.

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