En este Blog encontrará reflexiones sobre la Palabra de Dios, a partir de los textos del evangelio de la Liturgia Dominical. Además de comentarios sobre la Iglesia y sus testigos. Quiere ser una ayuda en el seguimiento de Jesús en la Iglesia desde el sur del mundo.

miércoles, 13 de octubre de 2010

"Porque en sus manos están las profundidades de la tierra. Y las alturas de los montes son suyas. De Él es la honra y la gloria”


Ha concluído esta noche el rescate de los 33 mineros atrapados en la profundidad de la tierra de una mina en el norte de Chile. Han sido meses de muchos sentimientos encontrados, pero por sobre todo de ESPERANZA, nombre con el que los familiares de los mineros bautizaron el campamento donde esperaron con una FE conmovedora.

"Dios" ha aparecido en los labios de mineros, familiares y rescatistas, que nos demuestran la profunda raíz cristiana que existe en nuestro pueblo chileno y latinoamericano. Ellos han recibido los rosarios enviados por el Papa Benedicto XVI y le enviaron una bandera chilena con sus firmas. La iglesia Adventista les envió unas camisetas con la frase:"gracias Señor" y el texto del salmo 95,4 con el que titulamos el siguiente comentario en la parte posterior de las mismas camisetas. Entre ellos hay católicos, evangélicos y adventistas, unidos en la fe y la caridad que Cristo nos da. Como bien dijo un minero: "no eramos 33, sino 34 porque Dios siempre estuvo con nosotros".

El texto del salmo que los hermanos adventistas decidieron colocar en las camisetas es un salmo de aclamación a Dios, y de acción de gracias por su presencia y su intervención en la historia. En el salmo Dios aparece como la Roca Salvadora (95,1), hermosa y paradojal imagen en la circuntancias que estaban nuestros mineros. Él es dueño del mundo, de la vida y de la historia. Damos por eso gracias a Dios por haber visitado nuestra tierra. Porque en estos hombres podemos reencontrarnos con los valores más profundos de nuestro pueblo: la fe, la solidaridad, la fraternidad, la responsabilidad y la valentía.

Damos gracias a Dios por el don de la Vida de los 32 mineros chilenos y un hermano boliviano: que esto también nos ayude a hermanar a nuestros dos pueblos, que tienen vocación de entendimiento y no de enfrentamiento.

GRACIAS SEÑOR.






1 comentario:

Carola. dijo...

Nada que decir... sólo "Gracias Señor".
Para la historia de Chie (L).

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